Fox: La entrega del País

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La mala administración hacendaria, la repartición a diestra y siniestra de concesiones, así como el enriquecimiento ilícito y desvío de recursos ponen en la palestra al primer Presidente tras la hegemonía del PRI

Vicente Fox, de carrera trunca, se convirtió en Gobernador de Guanajuato en 1995. Entonces, en su declaración patrimonial, asentó que sus bienes eran únicamente tres vacas, dos caballos, cuatro avestruces, un “vocho”, una camioneta Ram, una motocicleta, un librero, una lavadora, una sala, una computadora, una impresora, algunos objetos de arte y otros muebles, más las empresas familiares en quiebra.

Una diferencia abismal con su patrimonio reportado una década después de dejar el cargo. Fox hizo una declaración patrimonial en la que habían aumentado sus propiedades, pero declaró hasta en 18 veces menos su verdadero valor, según relata el periodista Raúl Olmos en su libro “Negocios a la sombra del poder”. También acumuló deudas inexplicables por alrededor de 12.5 millones de dólares, a su nombre, con diferentes instituciones bancarias.

Durante su sexenio, se otorgaron 8 mil 470 concesiones mineras, siendo la empresa La Parreña S.A de C.V de Grupo Peñoles la más favorecida, con 276.

Fox, a su vez, fue el primer promotor del Aeropuerto de Texcoco. Para ello solicitó estudios factibilidad para realizarse en terrenos del lago y emitió un decreto donde expropiaba 4 mil 550 hectáreas que pertenecían a ejidatarios y por las que pretendía pagar 7 pesos el metro cuadrado.

Vicente Fox Quesada será recordado por mal administrar la renta petrolera de seis años en gasto corriente y servicios personales, donde pasó de 778 mil 200 millones de pesos a un billón 345 mil 900 millones entre el inicio y el fin de su sexenio.

En el 2004 fue el intento de desafuero contra Andrés Manuel López Obrador por el asunto del predio El Encino, expropiado entonces por el Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Otro episodio que marcó su gestión fue el conflicto en San Salvador Atenco, el 3 y 4 de mayo del 2006

Las tropelías siguieron después de su mandato, gracias al Centro Fox, que continúa recibiendo gran cantidad de fondos de todo tipo de empresas.

De acuerdo con Raúl Olmos, una empresa británica que su capital es equivalente a 50 pesos ha transferido más de 200 mil dólares por dos años. Otra benefactora es Delta Servicios del Sureste que ha sido declarada por el SAT como inexistente y hace años fue identificada como una de las operadoras de Oceanografía, la empresa emblema de la corrupción en el sexenio foxista.

También se detectó que la Oficina de Presidencia paga anualmente 5.3 millones de pesos de recurso público para 13 trabajadores asignados al mandatario y su esposa Marta Sahagún de Fox, pero en realidad laboraban en el Centro Fox, La Fundación Vamos México y el Hotel de San Cristóbal.

Cuando inició la administración de Felipe Calderón, la Secretaría de la Función Pública abrió una investigación contra su antecesor y su pareja debido a que omitieron declarar 27 millones de pesos de ingresos, de los cuales una gran cantidad de ingresos provenía de la empresa Estrella Blanca, vinculada con el hijo de Sahagún, Fernando Bribesca y que multiplicó los contratos con el Gobierno Federal durante la época foxista.

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